El Concurso de Circularidad del IVE premia cinco propuestas innovadoras para transformar residuos en soluciones constructivas
Mayo de 2026
La primera edición del concurso de circularidad del IVE ya tiene proyectos ganadores. La iniciativa, dirigida al alumnado de máster de la ETSA y de la ETSIE de la Universitat Politècnica de València, así como a estudiantes de Formación Profesional del sector de la construcción, planteaba el reto de diseñar un producto o sistema constructivo innovador a partir de residuos.
Las propuestas reconocidas ofrecen nuevas formas de aprovechar residuos cerámicos, lodos, materiales procedentes de demoliciones y subproductos agrícolas, demostrando el potencial de la economía circular para impulsar soluciones constructivas con menor impacto ambiental.
Primer premio: LOTO
El primer premio, dotado con 2.000 euros, ha sido concedido a Cristian Camilo Marín Correa por el proyecto LOTO.
La propuesta reincorpora lodos residuales y residuos cerámicos a un nuevo ciclo productivo para fabricar bloques destinados a su integración en edificios. De este modo, los materiales permanecen en uso dentro del territorio, conservan su valor técnico y reducen la necesidad de extraer nuevas materias primas.
Los bloques se conciben, además, como elementos desmontables que pueden reutilizarse en otros edificios o reincorporarse al proceso de fabricación de nuevas piezas.
Segundo premio: ReSkin Lab
El segundo premio, dotado con 1.000 euros, ha recaído en Ángela Álvarez Rodríguez y Vanessa Machordom Torres por el proyecto ReSkin Lab.
La propuesta combina conservación del patrimonio e innovación tecnológica mediante un sistema de envolvente modular regenerativa destinado a la rehabilitación energética de edificios existentes. Para su fabricación se aprovechan residuos locales procedentes de demoliciones y subproductos agrícolas.
El proyecto incorpora también la tecnología de realidad aumentada ARQ-VIEW, que permite consultar información sobre el sistema constructivo y anticipa algunas de las funcionalidades de los futuros pasaportes digitales de productos.
Accésit: Recipanel
Maritza Alvarado ha obtenido uno de los accésits, dotado con 250 euros, por Recipanel, un sistema de cerramiento de fachada y tabiquería interior fabricado a partir de materiales recuperados de demoliciones.
La propuesta plantea un panel modular ligero, producido con un bajo consumo de agua y diseñado para ofrecer una elevada resistencia mecánica y durabilidad. Su objetivo es alcanzar unas prestaciones estructurales equivalentes a las de los paneles convencionales de hormigón, reduciendo al mismo tiempo las emisiones asociadas a su ciclo de vida.
Accésit: Huerta-Hogar
El segundo accésit, también dotado con 250 euros, ha sido concedido a Lorenzo D’Anunnzio y Dhamar Araceli Montero por el proyecto Huerta-Hogar.
Se trata de un sistema constructivo biocultivado a partir de residuos agrícolas valencianos, como paja de arroz y serrín, combinados con sustratos naturales y aglutinados mediante micelio. El resultado son bloques ligeros destinados a cerramientos interiores no estructurales, cuyas propiedades pueden adaptarse en función del sustrato empleado.
La propuesta permite valorizar subproductos agrícolas, reducir la energía incorporada frente a materiales convencionales y obtener un producto biodegradable y compostable al final de su vida útil.
Mención especial de Formación Profesional: Imanes PYL
El jurado ha otorgado una mención especial al alumnado de 2.º del Ciclo Formativo de Grado Medio de Obras de Interior, Decoración y Rehabilitación del CIPFP El Palmeral de Orihuela por el proyecto Imanes PYL.
La iniciativa aprovecha sobrantes de placas de yeso laminado para fabricar imanes personalizados. Las piezas se cortan, lijan y protegen con barniz, incorporando posteriormente imanes, pegatinas y, en algunos casos, restos de vinilo. Una solución sencilla y fácilmente replicable que muestra cómo los residuos generados en los propios talleres pueden convertirse en nuevos productos.
Con estos reconocimientos, el concurso de circularidad del IVE pone en valor el talento del alumnado y su capacidad para trasladar los principios de la economía circular a soluciones concretas para el sector de la edificación.